Paisaje sonoro

Hay una casa con piano en una calle que se distorsiona, se expande, se abre hasta formar un enorme triángulo.

Lo único que se siente al pasar por ahí es la música. El músico, el instrumento, todo lo demás es invisible.

Las persianas como branquias de madera exhalan el eco de las cuerdas vibrando en la caja de resonancia del piano.

Madera contra madera la onda se multiplica y avanza. Es como si la calle tomara esa forma tan extraña a propósito para abrirle paso.

Un teatro callejero armado de improviso, con una acústica casual al servicio de un intérprete invisible que toca sin conocer a su público peatonal.

La pieza dura lo que demore el recorrido de la oreja en transitar por la vereda.

Pero el pianista es puntual. Todos los días más o menos a la misma hora hace su magia y regala un paisaje sonoro en un gesto cotidiano, como quien sale a colgar las sábanas al sol.

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Fan

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Tomé el labial y lo repasé varias veces, entrecerrando los ojos frente al espejo, como si hiciera falta otra capa más de fucsia. Sonreí. Porque estaba feliz, pero también para constatar que no quedaran restos de maquillaje en la comisión de frente de mi alegría.

También repasé mentalmente las letras de las canciones, que si fueran de un color, también serían de un fucsia brillante. Tomé la campera de jean de segunda mano que tanto me gusta y, luego de meterme dentro, palpé los bolsillos para verificar que estuviera ahí mi entrada.

El taxi ya me estaba esperando en la puerta. En la parte de atrás me dejé llevar iluminada por la pantalla del celular, coordinando los últimos detalles del encuentro. Sabía que sería la encargada de hacer la fila para el concierto. Sentí una ansiedad adolescente y me alegré de no haber perdido con los años mi reserva de mariposas estomacales.

La categoría de público en la que me había embarcado no admitía interpretaciones: generales de pie. El taxi me dejó en la esquina, hasta donde llegaba la fila, un collar de cien metros compuesto por veinteañeros. Acostumbrados a salir a las tres de la mañana, esa noche madrugaron a la luna para ver a su banda de electro pop melodramático bien de cerca.

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