Voy a cambiar el mundo

Todos los días, para bien o para mal, cambiamos el mundo. De hecho es lo que nos caracteriza como especie, nuestra capacidad de modificar a nuestro antojo el entorno. El resto de los seres posee la capacidad de vivir en total armonía con su ambiente a menos que la evolución o un meteorito determinen su trágico final. Pero la mayoría de los humanos vivimos en un medio artificial creado por y para nosotros. Incluso nuestras emociones son, en su mayoría, aprendidas. Tanto es así que cuando hablamos de “los animales” no nos incluimos en dicha categoría.

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